IA y ChatGPT para personas mayores: guía paso a paso
Cuando le hablé a mi madre de la inteligencia artificial por primera vez, no quiso ni oír hablar del tema. Para ella era algo inquietante, casi apocalíptico: máquinas que piensan, noticias alarmantes, un futuro que no pedía nadie. No le faltaban motivos para desconfiar.
Lo que cambió su opinión no fue ninguna explicación. Fueron sus primeras experiencias. Una tarde le enseñé a pedirle que le resumiera una carta sobre un contrato de alquiler que no terminaba de entender. Otro día le preguntó por un tema que le interesaba y se quedó un buen rato conversando.
Hoy la usa a su manera: para resumir cartas del banco, para preguntarle sobre cualquier tema que le despierte curiosidad e incluso para entretenerse. Le pide que le haga preguntas de geografía o de cultura general, como si fuera un concurso. Ha pasado de verla como una amenaza a valorarla como una fuente de conocimiento.
Esta guía nace de esa experiencia. No necesitas saber cómo funciona por dentro la inteligencia artificial para enseñar a usarla, igual que tu padre o tu madre no necesitaron entender internet para enviar una foto por WhatsApp. Lo que sí necesitas es un método, paciencia, ejemplos útiles y unas normas de seguridad claras.
Y hay margen para ayudar. Según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de TIC en los Hogares 2025 del INE, el 37,9 % de la población de 16 a 74 años había usado herramientas de IA generativa en los tres meses anteriores. Entre las personas de 65 a 74 años, el uso con fines privados era del 6,9 %.
En esta guía encontrarás:
- Cómo explicar qué es la IA en 30 segundos, sin tecnicismos.
- Qué herramienta elegir y cómo dar los primeros pasos con ChatGPT para personas mayores.
- Un método de enseñanza en cuatro pasos que evita la frustración.
- Ejemplos reales, con la pregunta, la respuesta y cómo mejorarla.
- Qué ha pasado con ChatGPT en WhatsApp y qué es Meta AI.
- Lo que nunca debe compartir con una IA y cómo detectar respuestas erróneas o estafas.
- Qué dice la nueva Ley 4/2026 y un plan de aprendizaje de siete días.
No enseñes «inteligencia artificial»: enseña algo que le resulte útil
El error más común es empezar por la tecnología. «Vamos a aprender qué es la IA» suena a clase, y una clase sin propósito cansa a cualquiera, tenga la edad que tenga.
Funciona mucho mejor partir de una necesidad real. No digas «te voy a enseñar ChatGPT», sino «vamos a entender esta carta del banco», «vamos a preparar la lista para la excursión» o «vamos a escribir la felicitación para tu nieta». La IA aparece como la herramienta que resuelve algo concreto, no como el tema de la lección.
Ten en cuenta también que la brecha digital no depende solo de la edad. Influyen la experiencia previa con la tecnología, la vista, la destreza con la pantalla, la confianza y, sobre todo, que la persona vea para qué le sirve. Por eso no hay un ritmo correcto: hay el ritmo de tu padre o de tu madre.
Y una cuestión de respeto: evita expresiones como «aunque seas mayor», «es muy fácil, hasta un niño sabe» o «déjame a mí, que tardo menos». Estás acompañando a un adulto con toda una vida de experiencia, no dando clase a un alumno torpe.
Cómo explicar qué es la IA en 30 segundos
No hace falta hablar de algoritmos ni de modelos de lenguaje. Basta con algo así:
«Es un programa al que le escribes o le hablas como a una persona, y te responde. Sirve para que te explique cosas, te ayude a escribir un mensaje o te resuma un texto largo. Pero no es una persona, no lo sabe todo y a veces se equivoca, así que lo importante lo comprobamos siempre.»
Esa última frase es la más importante. Si tu padre o tu madre se queda con la idea de que la IA «lo sabe todo», confiará demasiado. Si se queda con «es una ayuda que puede fallar», la usará con criterio.
Si el miedo es el obstáculo, como le pasaba a mi madre, no intentes convencer con argumentos. Propón una prueba pequeña, sin compromiso, sobre algo que le interese. La primera respuesta útil hace más que cualquier explicación.
Qué herramienta elegir para empezar
Para empezar, elige una sola herramienta y quédate con ella unas semanas. Cambiar de aplicación cada día multiplica la confusión. En esta guía usamos ChatGPT como ejemplo porque es la más conocida, tiene versión gratuita y funciona por escrito y por voz.
| Herramienta | Dónde está | Para quién encaja |
|---|---|---|
| ChatGPT | App propia (Android e iPhone) y web | Quien quiere conversar, preguntar y pedir ayuda para escribir |
| Gemini | App de Google; en muchos móviles Android ya viene integrada | Quien usa un Android y prefiere no instalar nada nuevo |
| Meta AI | Dentro de WhatsApp, si está disponible en su cuenta | Quien vive en WhatsApp (ver la sección dedicada, con sus cautelas) |
| Asistentes de voz (Alexa, Siri, Google) | Altavoces inteligentes y móviles | Quien prefiere hablar a escribir, para preguntas rápidas y recordatorios |
Todas funcionan de forma parecida: preguntas en lenguaje normal y te responden. Lo que aprendas con una te servirá para las demás.
Cómo usar ChatGPT por primera vez, paso a paso
Haz esta primera configuración con tu padre o tu madre al lado, en su propio móvil o tableta. Si lo haces tú solo con tu dispositivo, luego no sabrá encontrarlo.
- Instala la aplicación oficial. Búscala como «ChatGPT» en la tienda del móvil y comprueba que el desarrollador es OpenAI. Hay muchas aplicaciones de imitación, algunas de pago.
- Decide si crear una cuenta. Puedes probar ChatGPT sin crear una cuenta, aunque tendrás menos funciones. Por ejemplo, no se guardará el historial de conversaciones y pueden no estar disponibles herramientas como hablar por voz, subir archivos o crear imágenes. Para usarlo con más comodidad y recuperar las conversaciones, es recomendable crear una cuenta, con su correo o con su cuenta de Google o Apple.
- Deja el icono en la primera pantalla, en un sitio fácil de encontrar, y apúntalo junto a sus contraseñas en el lugar donde las guarde.
- Ajusta el tamaño de letra del móvil si le cuesta leer las respuestas.
- Enséñale a usar la voz. Muchas personas prefieren hablar a escribir. Hay tres formas distintas de hacerlo, que explicamos justo debajo.
- Haced juntos la primera pregunta sobre algo que le interese de verdad. Nada de pruebas genéricas.
Tres formas de usar la voz en ChatGPT
Se parecen, pero no son lo mismo. Conviene enseñarlas por separado, empezando por la más sencilla.
Dictar. Pulsa el micrófono del cuadro de escritura de ChatGPT y habla. La grabación se envía a los sistemas de OpenAI para convertirla en texto, y el texto aparece en el cuadro antes de enviarlo, así que se puede revisar y corregir. No es necesariamente lo mismo que el micrófono del teclado del iPhone o del Android. Es la mejor forma de empezar para quien escribe con dificultad: ve lo que ha dicho antes de mandarlo.
Hablar con ChatGPT. Es una conversación hablada, parecida a una llamada. Se inicia con el botón o icono de Voz de la aplicación, y la primera vez pide permiso para usar el micrófono. ChatGPT escucha y responde en voz alta; la respuesta también puede aparecer escrita en el chat.
Escuchar una respuesta. Sirve para que ChatGPT lea en voz alta una respuesta escrita que ya está en pantalla. No necesita micrófono. En Android, la opción «Leer en voz alta» aparece entre los botones de la respuesta o en el menú de los tres puntos. En iPhone también puede estar disponible, pero su ubicación cambia según la versión.
La ubicación de algunos controles puede variar según la versión de la aplicación, el dispositivo y la cuenta.
¿Es gratis?
Sí. ChatGPT tiene un plan gratuito que suele bastar para el uso cotidiano: preguntar, resumir, redactar o conversar. Los planes de pago añaden más capacidad y funciones avanzadas, y sus condiciones cambian con frecuencia. Para empezar, no hace falta pagar nada.
Una advertencia importante: si en algún momento una web o una app pide pagar para «activar ChatGPT» o «desbloquear la IA», desconfía. Es una estafa habitual.
El método para enseñarle sin frustración: cuatro pasos
El objetivo no es que memorice instrucciones, sino que gane tres habilidades que le sirvan para cualquier situación: preguntar con contexto, pedir que la respuesta se adapte a lo que necesita y comprobar lo importante. Cada sesión de práctica puede seguir estos cuatro pasos.
- Parte de una situación real. Una carta que no entiende, un viaje que quiere organizar, una duda que le ronda. Si la necesidad es suya, la motivación también.
- Haz una sola demostración, en voz alta. Escribe o dicta la pregunta mientras explicas lo que haces: «lo pongo así para que me lo explique con palabras sencillas». Después, que lo repita él o ella en su propio dispositivo. Mientras practica, las manos quietas: resiste la tentación de coger el móvil.
- Pide una segunda versión. Este paso enseña la idea más valiosa: la primera respuesta no es definitiva. Se puede pedir «más corto», «con palabras más sencillas», «en pasos» o «con un ejemplo». Cuando descubre que puede corregir a la IA, pierde el miedo a equivocarse.
- Cierra con una comprobación. Si la información importa (salud, dinero, trámites, fechas), se contrasta con la fuente oficial o con el profesional correspondiente. Así se convierte en costumbre desde el primer día.
Sesiones cortas, de 15 a 20 minutos, funcionan mejor que una tarde entera. Y termina siempre con algo que haya salido bien: la sensación con la que acaba una sesión es la que decide si habrá una segunda.
Deja también una chuleta en papel con las tres frases más útiles: «Explícamelo con palabras sencillas», «Hazlo más corto» y «¿De dónde sale esta información?».
Seis cosas útiles que puede hacer desde el primer día
Empieza por tareas de riesgo bajo y utilidad inmediata. Deja para más adelante la salud, el dinero, los trámites y las compras. Cada ejemplo sigue el mismo esquema: qué quiere hacer, cómo pedirlo y qué comprobar.
1. Entender una carta complicada
Es el uso que convenció a mi madre, que empezó con una carta sobre un contrato de alquiler: cartas del banco, del alquiler o del ayuntamiento escritas en un lenguaje imposible.
Cómo pedirlo: «Explícame esta carta con palabras sencillas. Dime en tres puntos qué me dicen, si tengo que hacer algo y antes de qué fecha.»
Antes de pegarla o fotografiarla: tapa o borra el número de cuenta, el DNI, la dirección y cualquier código personal. La IA no los necesita para explicar el contenido.
Qué comprobar: el resumen ayuda a entender, pero la carta original sigue siendo la que manda. Si dice que hay que pagar o hacer un trámite, confirmadlo llamando al teléfono oficial de la entidad, nunca al que aparezca en un mensaje.
2. Escribir un mensaje sin perder su propia voz
Aquí tienes un ejemplo completo de cómo funciona una conversación, con la mejora incluida.
Primera petición: «Escribe un mensaje para felicitar a mi nieta Lucía por su cumpleaños. Cumple 15 años.»
Primera respuesta (resumida): «¡Querida Lucía! En este día tan especial quiero desearte un feliz cumpleaños lleno de alegría, amor y momentos inolvidables…»
Correcto, pero suena a tarjeta de supermercado. Este es el momento de enseñar a pedir una segunda versión.
Mejora: «Hazlo más corto y más natural, como lo diría una abuela cariñosa. Añade que estoy muy orgullosa de lo bien que le van los estudios.»
Resultado: «¡Feliz cumpleaños, Lucía! Qué rápido pasan los años. Estoy muy orgullosa de ti y de lo bien que te van los estudios. Un beso enorme de tu abuela.»
Qué aprende: la IA propone, pero el mensaje es suyo. Puede cambiar palabras, quitar frases y añadir lo que quiera antes de enviarlo.
3. Preguntar por curiosidad
Historia, plantas, refranes, el origen de una costumbre, la película que vio anoche. Es la forma más natural de perder el miedo, porque no hay nada en juego.
Cómo pedirlo: «¿Por qué los olivos viven tantos años? Explícamelo de forma sencilla.» O, para temas vividos: «Cuéntame qué pasó en la Transición española, sabiendo que yo la viví.»
Qué comprobar: en temas de curiosidad, poco. Pero conviene que se acostumbre a preguntar «¿estás seguro?» o «¿de dónde sale ese dato?» cuando algo le sorprenda.
4. Entretenerse con preguntas de cultura general
Mi madre le pide que le haga preguntas de geografía o de cultura general, como en un concurso. Es entretenido, mantiene la mente activa y la IA adapta la dificultad sobre la marcha.
Cómo pedirlo: «Hazme diez preguntas de geografía de España, de una en una. Espera mi respuesta antes de pasar a la siguiente y dime si he acertado.»
Variantes: capitales de Europa, refranes, canciones de los años 60, historia o cine clásico. Si resulta muy fácil o muy difícil, basta con decírselo.
5. Organizar una salida o la semana
Cómo pedirlo: «Hazme una lista de lo que tengo que llevar a una excursión de un día en otoño. Voy en autobús y caminaremos un poco.» O: «Dame tres ideas de cena para dos personas con huevos, calabacín y arroz.»
Qué aprende: cuantos más detalles da (para cuántas personas, qué tiene en casa, qué no le gusta), mejor es la respuesta.
6. Preparar una cita médica, sin pedir diagnósticos
Cómo pedirlo: «Voy al médico por problemas para dormir. Ayúdame a preparar una lista de preguntas para la consulta. No me des un diagnóstico.»
Qué comprobar: la IA ayuda a ordenar las dudas y a no olvidar nada en la consulta. Las respuestas sobre salud, medicación o tratamientos las da el médico o el farmacéutico, nunca la IA.
¿Se puede usar ChatGPT en WhatsApp?
ChatGPT dejó de estar disponible en WhatsApp el 15 de enero de 2026, según la documentación de OpenAI. El motivo fue un cambio en las políticas y condiciones de WhatsApp. ChatGPT sigue disponible en su aplicación para Android e iPhone y en la web.
Si tu padre o tu madre usaba el antiguo contacto de ChatGPT y ahora no recibe respuesta, no es necesariamente un problema de su móvil: puede utilizar la aplicación o la web oficial de ChatGPT.
Meta AI: la IA que puede encontrar dentro de WhatsApp
Lo que sí puede aparecer dentro de WhatsApp es Meta AI, el asistente de la propia Meta, que se desplegó en Europa, incluida España, en 2025. No todas las cuentas lo tienen ni con las mismas funciones: depende del país, la cuenta, el dispositivo y la versión de WhatsApp.
Si Meta AI está disponible en su cuenta, puede aparecer en WhatsApp como un icono circular u ovalado de colores azul, morado o rosa. Su aspecto y su ubicación pueden variar según el móvil y la versión de la aplicación.
Funciona como ChatGPT: se le escribe una pregunta y responde, sin instalar nada. Antes de usarla, conviene entender bien qué pasa con la privacidad.
- Sus chats personales siguen protegidos. Las conversaciones y llamadas normales de WhatsApp con familiares y amigos mantienen el cifrado de extremo a extremo. Meta no puede leer esos chats.
- Lo que se comparte con Meta AI sí llega a Meta. Si escribe directamente a Meta AI, la menciona con @Meta AI en un chat o decide compartirle un mensaje, ese contenido se envía a Meta para que pueda responder. Meta indica que puede utilizar estas interacciones y los comentarios para ofrecer el servicio y mejorar la calidad de sus sistemas de IA.
- Es una IA, no una persona ni un contacto. Puede equivocarse igual que cualquier otra.
Una regla práctica para explicárselo: si escribes directamente a una IA dentro de WhatsApp, considera que lo que escribes se está enviando al servicio de IA. No compartas contraseñas, códigos por SMS, datos bancarios, DNI, informes médicos identificables ni documentos personales.
Lo que nunca debe compartir con una IA
Esta lista vale para ChatGPT, Meta AI, Gemini o cualquier otra. Merece la pena repasarla juntos e incluso dejarla escrita junto al móvil.
- Contraseñas, PIN y códigos que llegan por SMS.
- Número de tarjeta, cuenta bancaria o claves de la banca online.
- DNI completo, número de la Seguridad Social o datos fiscales.
- Informes médicos con su nombre o resultados de pruebas identificables.
- Su dirección exacta, sus rutinas («todas las tardes salgo a las cinco») o cuándo se queda sola la casa.
- Fotos de documentos personales.
- Datos de otros familiares sin su permiso.
Una regla fácil de recordar: a la IA se le pueden contar las dudas, pero no las claves.
Cómo saber si una respuesta de la IA es fiable
La IA escribe con mucha seguridad incluso cuando se equivoca. Puede inventar datos, mezclar fechas, dar información desactualizada o confundir normas de otro país. Que una respuesta suene bien no significa que sea cierta.
Para que se quede grabado, resume la actitud en tres palabras:
- Pregunta. La IA es buena para aclarar, ordenar ideas y explicar.
- Comprueba. Todo lo que afecte a la salud, el dinero, la pensión, las ayudas, los trámites o la ley se confirma en la web o el teléfono oficial del organismo, o con el profesional.
- Decide tú. La IA ayuda, pero no autoriza. La decisión final es de la persona, no de la máquina.
Un ejercicio útil para la segunda o tercera sesión: preguntad algo cuya respuesta ya conozcáis, como el horario del centro de salud o la fecha de una fiesta del pueblo. Si la IA falla, la lección queda clara sin necesidad de explicarla.
Las estafas que usan inteligencia artificial
Los delincuentes también usan IA, y conviene que tu padre o tu madre lo sepa sin alarmarse. Hoy es posible imitar la voz de un familiar en una llamada, crear fotos y vídeos falsos o escribir mensajes de fraude sin faltas de ortografía.
Tres normas protegen de la mayoría de estos engaños:
- Si alguien pide dinero con urgencia, cuelga y llama tú al número de siempre de esa persona, aunque la voz pareciera la suya.
- Acordad una palabra clave familiar que solo conozcáis vosotros, para confirmar emergencias por teléfono.
- Ningún banco, organismo ni empresa legítima pide claves por llamada, SMS, WhatsApp o correo. Nunca.
Si tenéis dudas ante un mensaje o una llamada sospechosa, o creéis haber caído en un fraude, la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE atiende de forma gratuita y confidencial en el 017, también por WhatsApp en el 900 116 117, todos los días de 8:00 a 23:00. El Banco de España reúne consejos prácticos contra el phishing y otros fraudes bancarios en su sección Protégete contra el fraude.
IA y accesibilidad: voz, vista, manos y memoria
Una de las ventajas de la IA es que se adapta a la persona, y no al revés. Configurad lo que de verdad le ayude:
- Si le cuesta escribir o tiene poca destreza en las manos: dictar en lugar de escribir o, con más soltura, hablar con ChatGPT como si fuera una llamada.
- Si le cuesta leer: que la app lea las respuestas en voz alta, letra más grande en el móvil o una tableta con pantalla amplia.
- Si tiene pérdida auditiva: el formato escrito es su aliado; puede pedir respuestas cortas y en puntos.
- Si le cuesta recordar los pasos: un solo icono en la primera pantalla, siempre la misma aplicación y la chuleta en papel con las tres frases útiles.
Nada de esto debe darse por supuesto por la edad. Pregunta qué le resulta cómodo y ajustadlo juntos. Si en casa ya hay un altavoz inteligente o una pantalla con asistente, puede ser otra puerta de entrada a la IA por voz: lo explicamos en nuestra guía de hogar inteligente para personas mayores.
Qué dice la nueva Ley 4/2026 sobre la IA y la autonomía
La Ley 4/2026, de 1 de octubre (BOE-A-2026-20528), publicada en el BOE el 3 de octubre de 2026, reforma la ley de derechos de las personas con discapacidad y la ley de dependencia. Entra en vigor el 23 de octubre de 2026.
Una aclaración importante: esta ley no se aplica a todas las personas por el hecho de ser mayores. Se refiere a las personas con discapacidad y a quienes tienen reconocida una situación de dependencia. Para ellas incluye novedades relevantes.
- Reconoce el derecho a beneficiarse de la IA. Las personas con discapacidad tienen derecho a beneficiarse de los sistemas de inteligencia artificial, incluida la IA generativa, y a estar protegidas frente a efectos discriminatorios relacionados con sesgos, falta de transparencia o falta de supervisión humana. La ley incorpora además el principio de diseño accesible cuando sea aplicable.
- Incluye a quienes tienen dependencia reconocida. A efectos de esta ley, una persona con dependencia reconocida se considera persona con discapacidad: del 33 % en el grado I y del 65 % en los grados II y III.
- Las habilidades digitales pasan a formar parte del apoyo. La asistencia personal y los centros de día deben orientarse también a la adquisición de habilidades digitales. La ley promueve además evitar en los centros de día las actividades infantiles y carentes de sentido: el mismo espíritu de esta guía.
- La teleasistencia se reconoce como derecho subjetivo para todas las personas en situación de dependencia. Si lo que te preocupa es una caída fuera de casa, también puede ayudarte nuestra guía de relojes GPS para personas mayores con detector de caídas y botón SOS.
Lo que la ley no hace es garantizar un curso de IA para cada persona mayor. Reconoce derechos y orienta los servicios; cómo se concrete dependerá de cada comunidad autónoma. Si quieres ver el resto de novedades, te contamos qué cambia con la nueva ley de dependencia. Puedes consultar el texto completo en el BOE.
Plan de aprendizaje de siete días
Sesiones de 15 a 20 minutos, una al día o cuando os venga bien. Si un día no sale, se repite. No hay prisa.
| Día | Qué hacer | Qué aprende |
|---|---|---|
| 1 | Instalar la app y hacer una pregunta sobre algo que le guste | Que no muerde y que entiende el lenguaje normal |
| 2 | Pedir que explique algo más corto o más sencillo | Que puede corregir a la IA |
| 3 | Usar el micrófono para dictar una pregunta | Que no hace falta escribir |
| 4 | Redactar un mensaje para un familiar y retocarlo | Que la IA propone y él o ella decide |
| 5 | Hacer un juego de preguntas de cultura general | Que también sirve para entretenerse |
| 6 | Resumir una carta, tapando antes los datos personales | Qué datos no se comparten |
| 7 | Preguntar algo cuya respuesta ya conocéis y comprobarla | Que puede equivocarse y cómo verificar |
Al final de la semana, la prueba de fuego: que haga una consulta por su cuenta, sin ayuda, y te la cuente.
Dónde aprender más: cursos gratuitos
Si prefiere aprender en grupo o con un profesor, estas son tres opciones comprobadas el 5 de octubre de 2026:
- Elementos de IA. Curso online, gratuito y abierto a toda la ciudadanía, promovido en España por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial. No requiere conocimientos técnicos previos. No está pensado específicamente para personas mayores, pero es un buen punto de partida para entender qué es la IA.
- Iniciación a la Inteligencia Artificial, del IVAP (Generalitat Valenciana). Online, de 15 horas y sin requisitos de admisión, en castellano y valenciano. La matrícula está abierta del 28 de enero al 31 de diciembre de 2026.
- Chatea con las inteligencias artificiales, de Euskaltel Fundazioa. Forma parte del programa Mayores Conectados, para personas de más de 60 años. Es presencial y gratuito y, según la entidad, se imparte en centros de toda España. A través de un formulario en su web se puede pedir información sobre lugar, fecha e inscripción.
Como complemento, pregunta en la biblioteca municipal, el ayuntamiento o el centro de mayores: muchos organizan talleres de competencias digitales. Aprender con otras personas tiene un valor añadido: las dudas compartidas pesan menos.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro que una persona mayor use la inteligencia artificial?
Sí, si conoce unas normas básicas: no compartir claves ni datos personales, comprobar lo importante en fuentes oficiales y desconfiar de cualquier petición de dinero. El riesgo no está en la herramienta, sino en usarla sin criterio.
¿Necesita comprarse un móvil o una tableta nueva?
No. Puede empezar con el móvil que ya tiene, siempre que sea relativamente reciente y tenga conexión a internet. Una pantalla grande ayuda, pero no es imprescindible.
¿Y si le da miedo romper algo o equivocarse?
No puede romper nada. Si una pregunta sale mal, se borra y se vuelve a empezar. Mostrarle desde el primer día que puede pedir «otra versión» es la mejor forma de quitarle ese miedo.
¿Puede la IA hacerle compañía?
Puede entretener, responder preguntas y dar conversación en un momento dado. Pero no sustituye a las personas. Lo ideal es que la IA dé temas de conversación para compartir con la familia, no que ocupe su lugar.
¿Hay una edad a partir de la cual ya no merece la pena?
No. Lo que cuenta es el interés, no la edad. Si quiere aprender, puede hacerlo a su ritmo. Si no quiere, también es una decisión respetable: la autonomía digital consiste en poder elegir.
Artículos relacionados
- Reloj GPS para personas mayores con detector de caídas y botón SOS
- Hogar inteligente para personas mayores
Cómo hemos preparado esta guía
Esta guía parte de una experiencia real: la de enseñar a mi madre a usar la inteligencia artificial. La hemos completado con la consulta de fuentes oficiales, como el BOE y la encuesta TIC del INE, y con la documentación de las propias herramientas. Usamos herramientas de inteligencia artificial para ordenar la información de las fuentes oficiales y como apoyo en la redacción, porque nos permite contrastar más fuentes en menos tiempo. Una persona revisa y edita la guía antes de publicarla, y comprueba los datos en las fuentes enlazadas. Las aplicaciones de IA cambian con frecuencia, así que revisamos este contenido de forma periódica. Si detectas algún dato desactualizado, te agradeceremos que nos avises. Si quieres saber quién prepara estas guías, conoce al equipo de SmartSenior.
